martes, 7 de octubre de 2008

toros

PERMANECE INGRESADO EN EL 12 DE OCTUBRE

Rey: 'El novillo me metió el pitón hasta adentro, me acordé del valor de Perera


El novillero Juan Carlos Rey se recupera en una habitación del Hospital 12 de Octubre del grave percance que sufrió ayer en la plaza madrileña de Chapinería, que supuso su "bautismo de sangre". Una cornada grave de tres trayectorias en el muslo derecho, una de ellas de más de 20 centímetros que le rompió la vena safena de la que fue operado en la enfermería.

Veinticuatro horas después, Juan Carlos se encuentra "bastante mejor pero muy incómodo. Esta noche he tenido un poco de fiebre y me duele bastante porque ha sido un tabaco bastante gordo aunque ya pienso en recuperarme y volver a torear", explica.

El percance ocurrió en las postrimerías de la faena a su segundo novillo de Alfredo Quintas "que era bastante reservón y pegaba cabezazos. En uno de ellos me lanzó un derrote y me metió el pitón hasta dentro, yo sabía que era un cornalón muy fuerte porque aunque no me dolía excesivamente, sangraba muchísimo. No me podía ni levantar".

Esta cornada ha sido la primera que ha sufrido en su carrera y Juan Carlos reconoce que lo primero que se le pasó por la cabeza "fue Miguel Ángel Perera y lo que hizo el otro día en Madrid. Es admirable que se quedara en la plaza, con un torniquete y siguiese toreando. Yo sangré bastante más, pero era incapaz de levantarme, sabía que no era capaz de levantarme", finaliza.

Debido a ello, el madrileño da por concluída una temporada en la que "he toreado ganaderías muy duras, que también sirven para coger rodaje. He mantenido una regularidad que espero que la cornada no me quite y no me afecte anímicamente cuando me vuelva a poner delante de los novillos".